"No se es de donde naces, sino de donde paces". Y el dicho popular se cumplió con este joven futbolista que durante el Mundial de Sudáfrica aseguró que "los uruguayos tenemos un plus, por eso no nos quieren enfrente". Ayer en zona mixta un periodista argentino de 'Telefé' le dijo en tono de burla "vos sos un traidor".
Esta vez demostró su capacidad de blocar los embistes del rival también fuera del campo. "Yo crecí en Uruguay. Soy Uruguayo", contestó. Muslera estaba enfrente de Argentina con su imponente metro noventa, en un partido en el que tapió la portería 'charrúa' ante la insistencia y el ansia de la albiceleste.
Este uruguayo de 'adopción' fue la pesadilla constante de los Messi; Agüero e Higuaín, que le batió en dos ocasiones, una en posición legal y otra en claro fuera de juego. Pero el que se llevó la peor parte de los delanteros argentinos fue Tévez. En la tanda de penaltis le paró el lanzamiento.
El delantero del Manchester City quedó desolado. Argentina comenzó a llorar y Uruguay empezó celebrar una victoria que empezaba a acercarse. Y en medio un portero de 25 de años nacido en Buenos Aires estaba gritando de alegría. Porque él es un porteño de nacimiento, que se siente más uruguayo que nadie.
Después Martín Cáceres limpió la escuadra de la portería del 'Gato' Romero y certificó la victoria de los 'charrúas' ante los locales. El jugador del Sevilla se fue, desbordado de emoción, a celebrarlo con Muslera, que no quiso mirar ningún lanzamiento de sus compañeros. Un ritual que le dio suerte.
Son paradojas de la vida, simples anécdotas que suceden en la vida, en el deporte y en el fútbol. Pero cuánto ha influido que unos inmigrantes argentinos desembarcaran en Uruguay hace 25 años, con su hijo pequeño que años después haría llorar la nación que le vio nacer. Además justo el día que Argentina eliminó a Uruguay en el Mundial de Méjico 86 gracias a un gol de Pasculli.
Ya lo dijo en Sudáfrica, "Uruguay será la sorpresa" y lo fue. Un año después han vuelto a dar la campanada, pero esta vez en la Copa América, en el estadio Brigadier General Estanislao López de Santa Fe (Argentina). Conocido popularmente como el 'Cementerio de los Elefantes', donde Uruguay enterró a sus vecinos del oeste. La selección que entrena Óscar Tabárez ya sólo piensa en el próximo partido. La semifinal contra Perú. El cruce que nadie esperaba. Todos apostaban por el Colombia - Argentina.
Pero el fútbol volvió a ser caprichoso una vez más y pasaron los 'tapados'. Un encuentro que puede ser muy disputado, sobre todo después del gran juego que desplegó la selección de Perú, liderada por Juan Manuel Vargas, jugador de la Fiorentina y por el delantero del Hamburgo, Paolo Guerrero. Ya ha caído la anfitriona. La sorpresa ha saltado en la Copa América y pueden darse más en este caprichoso torneo y en este impredecible deporte.